En INGUNE gestionamos la implementación de toda la instrumentación necesaria para la monitorización de movimientos, tensiones y deformaciones en el terreno y las estructuras. Nuestro objetivo es detectar variaciones objetivas, interpretarlas y aportar información precisa durante la obra o el seguimiento.
La instrumentación y auscultación permiten controlar cómo se comporta el terreno y las estructuras durante la construcción y la vida útil de una obra. A través de equipos de medición instalados en puntos clave, registramos movimientos, tensiones y deformaciones para evaluar la estabilidad del subsuelo y verificar que el proyecto se adapta correctamente a las condiciones reales del terreno.
Nuestro equipo diseña y supervisa sistemas de monitoreo geotécnico que aportan datos precisos antes, durante y después de la obra, ayudando a prevenir fallos, reducir riesgos y asegurar la seguridad estructural en proyectos de edificación y obra civil.
La auscultación permite detectar cómo se comporta el terreno y cómo reaccionan las estructuras ante cargas, vibraciones o cambios en el subsuelo. Medir estos movimientos es clave para anticipar problemas, reforzar zonas sensibles y asegurar la estabilidad de una obra, especialmente en entornos con riesgos geológicos. Gracias a la instrumentación adecuada, es posible identificar desplazamientos inesperados, controlar laderas o taludes y evaluar fallas activas, aportando información crítica para garantizar la seguridad y la durabilidad de cualquier proyecto.