En INGUNE identificamos y evaluamos fenómenos naturales y antrópicos que pueden afectar a una zona, infraestructura o servicio, ofreciendo una visión clara del riesgo y cómo gestionarlo.
La gestión y análisis de riesgos es un proceso integral que identifica, evalúa y controla amenazas potenciales para una infraestructura, en este caso. Permite anticipar problemas, minimizar impactos negativos (financieros, legales, operativos, de producción o de servico) y aprovechar oportunidades, diferenciándose del análisis por ser un proceso más amplio que incluye la implementación de estrategias de mitigación y monitoreo continuo. Implica fases clave como la identificación de riesgos, su evaluación (probabilidad e impacto) mediante métodos cualitativos/cuantitativos, la planificación de respuestas (evitar, mitigar, transferir, aceptar) y el monitoreo constante, siendo vital para la resiliencia y el buen gobierno corporativo.
1. Identificación de riesgos: Reconocer los peligros y vulnerabilidades (internos y externos).
2. Análisis y evaluación: Determinar la probabilidad de ocurrencia y el impacto potencial (cuantitativo/cualitativo).
3. Tratamiento/Respuesta: Diseñar e implementar estrategias para manejar los riesgos (mitigar, evitar, compartir, aceptar).
4. Monitoreo y revisión: Vigilar continuamente los riesgos y la efectividad de las medidas implementadas.